La Tierra

Mas de las Matas (www.masdelasmatas.com.es), municipio perteneciente a la Comarca del Bajo Aragón, en la provincia de Teruel (AragónEspaña). Una de las puertas orientales del Maestrazgo, un pueblo situado entre el valle del Ebro y las estribaciones de la Cordillera Ibérica. Se halla en una cubeta sedimentaria formada por el río Guadalope en su tramo medio, después de atravesar las escarpadas serranías de Castellote.

El Parque Cultural del Maestrazgo ( http://www.maestrazgo.org ) está configurado entorno al río Guadalope y sus afluentes.

Cuarenta y tres municipios repartidos en seis comarcas de la provincia de Teruel: Andorra-Sierra de Arcos, Bajo Aragón, Cuencas Mineras, Gúdar-Javalambre, Maestrazgo y Comunidad de Teruel.

Vasto territorio con una amplia herencia patrimonial, tanto cultural como natural, en la cual se combinan la impresionante geología y los yacimientos arqueológicos con valiosos ejemplos del gótico levantino, la arquitectura renacentista y el barroco.

El pueblo se enclava en la depresión a la que da nombre y que constituye una cubeta de contacto entre la cuenca del Ebro y los montes Ibéricos, con un relieve llano, interrumpido tan solo por algunas cañadas y pequeños montes. Está surcado por los cauces de los ríos Guadalope y Bergantes. En las alturas montañosas que la rodean, afloran materiales mas antiguos que, por erosión y mediante las aguas de arroyada, se van arrastrando dispersos y depositándose en la tierra de labor. El relieve que modelan, es un relieve de glacis con una composición, en gran parte, de suelos arcillosos, fuertes, grasos y húmedos. Predomina la arcilla plástica hasta llegar en algunos sitios a un 40 o 50 por ciento e interviene también la arena silícea, la cal, magnesia, sustancias orgánicas y ácido carbónico.

En el antiguo tratado sobre la provincia de Teruel de D. Juan Vilanova y Piera (1863), se dice: “La tierra de Mas de las Matas, es local, pues todos sus materiales se encuentran en los terrenos jurásico, cretácico, terciario y diluvial que allí existen, circunstancia  que  determina  de  un  modo  notable  la  justa  proporción  entres  sus  principales elementos” y, añade mas adelante: “se cria en abundancia y con buen éxito la vid”.  En 1845, Pascual  Madoz  en  el  ya  célebre  diccionario  geogáfico-estadístico-histórico  de  España  y  sus posesiones de ultramar, describe el pueblo que esta “en medio de una llanura rodeada de altas montañas, con un hermoso viñedo a la parte del Este…”.

La climatología acompaña por su situación privilegiada. Los montes circundantes permiten mantener en el valle y en el relieve de glacis, un microclima especial con grado de humedad adecuado y, aunque se producen en alguna temporada heladas tardías, estas no afectan al desarrollo de la viña. El clima es mediterráneo y se localiza en la región cálido-templada de Teruel.

La barrera del Maestrazgo que le separa del mar, le imprime sus peculiaridades haciéndolo menos árido que el Bajo Aragón del noroeste. Las precipitaciones anuales oscilan entre 400 y 500 litros por metro cuadrado y se distribuyen entre primavera y otoño. Las temperaturas son moderadas debido a la proximidad al mar y a la escasa altitud (el pueblo esta a 496 m sobre el nivel del mar). La media anual gira en torno a los 15 grados.

Las distintas culturas agrícolas que se asentaron en lo que hoy es Mas de las Matas, cultivaron la vid. Con los romanos se extendió su cultivo, pues eran amantes de los vinos ibéricos. España era y es una gran productora e invadía el mercado italiano. Los visigodos lo protegieron y luego declinó con la invasión musulmana, pero no se extinguió. La prohibición del alcohol en su religión, era para condenar la ebriedad, no el vino. Consumían las uvas, a veces en forma de pasa y, algunos musulmanes laxos, lo bebían. Además, los mozárabes y judíos, tenían derecho a utilizarlo.  Entre los  cristianos, aparte  de  alimento,  ha  tenido  siempre  carácter  sagrado  en  la Eucaristía. Ya en tiempos medievales, las cartas de población dan cuenta de los cultivos que había en las tierras conquistadas a los moros.

La Finca

Veintitrés hectáreas, que discurren al Este de la Sierra de Las Pedrizas, y se derraman por el  Barranco del Herrero en el término municipal de Mas de las Matas. Se esconden del mar agazapadas tras las montañas del Maestrazgo.

Como dice la canción, “…todo cabezos, como un mantón caído sin orden; tierra de olivo, almendro y vid tendida al Levante, orlada de pinos y carrascales…”

Secano. Largos otoños con tardíos inviernos eternos y rudos, de escasas lluvias, que desembocan en calurosos veranos, tras efímeras primaveras.

El Cierzo, viento del Noroeste que azota el Valle del Ebro, da forma a la finca, dibujando unas plantaciones de viña y olivos inclinadas a su merced.

Variedades de siempre, el Empeltre en los olivos puebla los barrancos y parcelas más pequeñas.  En la viña, las Garnachas Blanca y Tinta, pueblan las  parcelas de más superficie. Aportaciones foráneas, como el Chardonnay, el Cabernet Sauvignon y el Mazuelo completan la plantación.

Caminos entre pinos y carrascales acaban de orlar el entorno. Amaneceres de poesía y atardeceres de ensueño. Magia. Paz. Silencio. Tierra.

Puedes descargarte esta imagen para verla mejor AQUI